Archivo para Cerdeña

Fuego y Raya Nº 18

Posted in In memoriam, Publicaciones with tags , , , , , , , , , , , , , on 22 enero 2020 by Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II

Ya se ha distribuido a suscriptores, patrocinadores e instituciones el número 18 (noviembre de 2019) de FUEGO Y RAYA, revista semestral hispanoamericana de historia y política, editada por el Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II. Se abre esta entrega con una sección in memoriam de dos ilustres miembros del Consejo recientemente fallecidos: Alberto Ruiz de Galarreta Mocoroa y Enrique Gómez Hurtado. La habitual sección de artículos trae dos. El primero, del profesor Giovanni Turco, sobre la Cerdeña hispánica de Francisco Elías de Tejada (cuya primera edición sevillana aparece en portada de la revista; acaba de aparecer una traducción italiana, Sardegna ispanica, de la que habrá ocasión de contar más). El segundo, de Andrea Greco de Álvarez, de la Universidad Nacional de Cuyo (Mendoza), Juicio por jurados: debate periodístico post-independencia.

El dossier central, «conmemoración tardía de un cincuentenario», está dedicado a Jaime Eyzaguirre Gutiérrez (Santiago de Chile, 1908-1968), con artículos de Eduardo Andrades Rivas, Gonzalo Larios Mengotti y Cristián Garay Vera.

De Jaime Eyzaguirre es el Documento de este número de Fuego y Raya: «El crepúsculo de la caballería». De él dice la Presentación:

Aprovechando que el presente número es un homenaje —con cierto retraso, pero es de aplicar el socorrido refrán castellano de que los santos tienen octava— a Jaime Eyzaguirre, el ilustre historiador chileno Jaime Eyzaguirre, con motivo del cincuentenario de su fallecimiento, ha parecido oportuno a la redacción escoger un texto de su autoría para esta sección. Pues Eyzaguirre, junto con el Padre Osvaldo Lira, de los Sagrados Corazones, es el gran representante de la tradición hispánica en el finis terrae en el siglo XX. Eyzaguirre brilla especialmente en lo que toca a la conquista y evangelización de Chile, habiendo dedicado a Valdivia páginas memorables. Y prolonga en su Hispanoamérica del dolor ese espíritu, por más que flaquee (como es habitual en tantos autores de su orientación y generación) en los tiempos de la secesión, que llamaba «emancipación», y dando algunas piruetas para negar o cuando menos mitigar la condición masónica de la afamada «Logia Lautarina». Quizá por ello, pese a las debilidades de otro tipo exhibidas por el cura Lira, fruto también del tiempo y de la herida que dejó en tantos el frentenacionalismo que se opuso al frentepopulismo en los años de su formación, resulte superior el clérigo al clerc.

El texto que ofrecemos procede precisamente del libro que hemos citado líneas atrás, que ha conocido múltiples ediciones, y que aún está en el comercio. Su primera edición es de 1969, por las prensas de la Editorial Universitaria de Chile, y fue impreso también en Madrid, por el Instituto de Cultura Hispánica, diez años después. Después el editor primero ha vuelto a darlo a las prensas repetidas veces.

Las páginas que hemos escogido reflejan la conexión entre el Medievo cristiano y su prolongación hispánica que desembocará en la civilización del Barroco. Son páginas vibrantes, cuando trata de «los caballeros del valor», cuando traza la etopeya de «Valdivia, el fundador» o cuando evoca el signo del «Flandes indiano», pues en Chile como en Flandes encontraron «sepultura» tantos soldados y capitanes, según el dicho que ligaba con Castilla la natura, con Italia (concepto geográfico y cultural, nunca político a la sazón) la ventura y con Flandes la sepultura.

Las 216 páginas de este número 18 se completan con ocho reseñas bibliográficas.

Puede verse la portada, sumario y otros datos de esta nueva entrega de Fuego y Raya en este mismo cuaderno de bitácora.